A veces el destino juega malas pasadas, como sucedió en el nacimiento de este grupo. Lo tenían todo: un sonido demoledor, una producción intachable, canciones brillantes... Este álbum, con sus imperfecciones y todo, debía ser el punto de partida para una banda más que prometedora.
Pero no, la desgracia se cebó con Hope of the States en forma de una tristísima noticia, que marcaría no solo la grabación de este disco, sino su posterior y corta carrera como banda. Su guitarrista Jimmi Lawrence se suicidó mientras le estaban dando los últimos retoques a lo que sería su opera prima.
No hay trampa ni cartón, por tanto, en The Lost Riots. Los ecos del triste final de Lawrence impregnan casi la totalidad de esta obra. Es un disco de claro carácter épico y que no se avergüenza de ello. Todos sus posibles excesos están más que justificados, no existe pose ni sensación de vacío o de fuegos artificiales. Al contrario, usan la música para como forma de expresión más que como mero entretenimiento o producto comercial. Aunque cuando colabora contigo un productor de la talla de Ken Thomas es mucho más fácil aunar ambas facetas.
Qué mejor inicio para cualquier disco que The Black Amnesias, un pelotazo instrumental que remite a los grandes grupos de post-rock del momento (o los supera). Y a partir de ahí, canciones más o menos pop, pero camufladas con sus muros de guitarra, sus violines o sus letras trascendentes y/o políticas. Y sobre todo, dos temas absolutamente fantásticos: Me Ves Y Sufres y Nemeiah, auténticos representantes de todo el potencial que tenía esta gente, y que por desgracia nunca llegó a ver la luz.
Hoy en día Hope of the States sólo son un grato recuerdo para unos pocos, que los recordaremos como un 'qué bonito pudo haber sido'. Y eso gracias, sobre todo, a este The Lost Riots, el disco que bandas como Muse hubieran pagado por hacer.
Friendly fire, burn the liars
Hope of the States - The Lost Riots

Totalmente de acuerdo, me da mucha pena pensar en lo que pudo llegar a ser esta banda, sobre todo por el primer disco (aunque el segundo también me apasiona).
ResponderEliminar