Pocos grupos reflejan tan bien el concepto de 'indie' como Hefner. A grandes rasgos, una banda indie es (o debería ser) aquella cuya principal motivación no es la venta de discos, aquella que no deja que los fans y las radiofórmulas marquen su camino, sino todo lo contrario, elige su propio paso dejándose llevar más por criterios artísticos que comerciales.
Hay que pagar un peaje muy caro para mantener esta filosofía y Darren Hayman, líder de la banda, lo sabía. Lo normal, salvo casos excepcionales tipo Pulp, es quedarse solo o que tener un número bastante reducido de seguidores, aunque eso sí, casi totalmente fieles. Supone renunciar a los grandes focos, aún cuando tienes potencial para ser una banda de referencia. Por eso, para la gran mayoría, Hefner habrán sido unos casi completos desconocidos o, en el mejor de los casos, esos tipos que adornan sus portadas con escenas de comic.
We Love the City define perfectamente las señas de identidad de estos londinenses. Es una colección de canciones que empiezan susurradas y que nadie intuye cómo van a acabar. Son un manojo de melodías adictivas, estribillos imborrables y letras inteligentes e ingeniosas, que tienen la virtud de convertir anécdotas cotidianas en dramas universales. Da lo mismo radiografiar parejas tomando café, gente que va a coger el metro tras una noche de copas, relaciones complejas o reflexiones de perdedores ahogándose en su propia melancolía... Al final todo se resume en el amor-odio-dependencia que profesa Hayman hacia sus dos pasiones, su ciudad y su chica.
La colección de canciones es más que notable. Arranca con el tema que da nombre al disco y su espectacular crescendo guitarrero 'made in Hefner', y le siguen píldoras pop del calibre de The Greedy Ugly People o Good Fruit, canciones aparentemente radio-friendly, pero llenas de matices. Panting and Kissing, además, es seguramente la mejor canción de la banda. Y qué decir de The Day that Thatcher Dies que no diga ya su explícito título.
Un disco que fascinará a muchos y al que tras cada escucha se le descubren mil detalles. Ellos aman a Londres, nosotros los amamos a ellos. Y, sobre todo, los echamos mucho de menos.
This is London, not Antartica, so why don't the tubes run all night
Hefner – We Love The City
(Edición remasterizada, el disco original consta de los 12 primeros temas)

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