domingo, 5 de septiembre de 2010

14. Bloc Party - Silent Alarm (2005)

Conviene tener algo de escepticismo con las leyendas que acompañan a algunas bandas. La de Bloc Party consiste en que en un concierto de Franz Ferdinand (la banda del momento por aquel entonces), Kele Okereke les llevó su maqueta. A las pocas semanas ya los estaban teloneando. Qué sencillas son a veces las cosas.

Bloc Party generaban las típicas dudas de una banda con semejante curriculum. Olían demasiado a producto prefabricado, con look calculado al milímetro (la versión multicultural de The Strokes?) y copando las portadas de las publicaciones de siempre con su debut recién sacado del horno. Pero las dudas se iban disipando en cuanto sonaba Helicopter, su primer single, una bofetada explícita a George W. Bush bajo el paraguas de un riff y una percusión apabullantes.

Es una de las facetas más reconocibles de Bloc Party, su claro compromiso político, abiertamente de izquierdas y contestatario, palpable en otros temas del álbum como Price of Gasoline. Iraq era en esos momentos el epicentro mundial, ya sabe sabe. Y no es su única cara sorprendente. Silent Alarm resulta un disco mucho menos simple de lo que podría atisbar una primera escucha distraída. No era la típica banda del momento, esas cuyo nombre empezaba por The y solían tener un single potente, otro pasable y demasiado relleno. Todo lo contrario, tenían mucho que decir y sabían cómo hacerlo.

En su opera prima nos regalan dosis de pop rock punzante, agónico, canciones que superan con creces el cliché de tener un simple guitarreo y un estribillo llamativo. Más allá del típico pop rock musculoso de fuerte base rítmica, surgen también a lo largo de Silent Alarm atmósferas que serían la envidia de sus compañeros de generación (Positive Tension, So Here We Are). Y además, Kele compone y canta como si le fuera la vida en cada canción, y todo esto toma forma en trallazos incontestables, como Banquet o This Modern Love, que ya son, por derecho propio, clásicos de la música pop de la última década

Ahora que han pasado ya unos años y todo aquel revival post-punk parece simplemente un mal sueño, no es una mala idea acercarse a la obra de varias bandas de la época. Y descubrir, tal vez, que no todo era un hype. Bloc Party, desde luego no encajan en esa definición.

A heart of stone, a smoking gun, I can give you life, I can take it away



Bloc Party – Silent Alarm

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