Sí, puede quedar algo 'feo' meter una recopilatorio en una lista como esta. Este tipo de discos suelen ser simples atajos para oyentes holgazanes y discográficas avariciosas, pero benditos sean a veces para poder adentrarse en la obra de grandes dinosaurios como el señor Leonard Cohen.
Lo de dinosaurio no va tanto por viejo como por grande, que conste. Los datos abruman: casi 30 años de carrera y unos 20 discos publicados. Sería un gran legado para este escritor metido a músico, pero desafortunadamente para él, fue protagonista de una de las anécdotas de esta interminable crisis: perdió todos sus ahorros por obra y gracia de su ex-agente (y ex-amante), así que tuvo que volver a la carretera, a sus más de 70 años. Y cómo volvió, por cierto, con una gira maravillosa cuyos ecos todavía resuenan en las muchas ciudades que tuvieron la fortuna de acogerlo.
The Essential es uno de los varios recopilatorios que ha sacado. Es un disco aparentemente extraño por su asimetría (uno de los discos tiene 18 temas, el otro sólo 13). Tiene la particularidad de que es el propio Cohen, que nos observa impasible desde la portada del álbum, el que ha hecho la selección, y no un grupo de directivos de cualquier multinacional. Seguramente falten o sobren temas, pero echando un rápido vistazo no se echa de menos ninguno de sus clásicos. Está Hallelujah, mil veces versioneada, pero nunca llegando al punto de dramatismo de la original. No faltan tampoco la lorquiana Take this Waltz, Famous Blue Raincoat (jamás se ha contado de una forma tan bella una infidelidad) o Suzzane.
Pero aparte de esos incunables, joyas algo más ocultas al gran público como la cabaretera Closing Time, So Long Marriane, First We Take Manhattan, Dance Me to the End of the World Love, etc. salpican esta obra, que es simplemente música hecha por un artesano de la melodía, canciones cocinadas a fuego lento. Buena música, en definitiva, donde prácticamente todos los temas tienen algo, ya sea letras magníficas que pivotan sobre los temas que le llevan obsesionando tanto tiempo (amor, religión, conciencia social), coros gospel o una gran interpretación de la característica voz de Cohen, a quien una vida llena de excesos no le pasó la factura que se presumía.
Resumiendo, The Essential es un disco imprescindible tanto para los que quieran acercarse a la obra de uno de los grandes, como para los que busquen un perfecto resumen de la misma. Nadie tiene excusa.
Like a bird on the wire, like a drunk in a midnight choir, I have tried in my way to be free
Leonard Cohen – The Essential Leonard Cohen

Gran entrada...de acuerdo en casi todo(hay mucho Cohen para poder encerrarlo en un recopilatorio..pero entiendo tu planteamiento) Sólo por tocar la moral, que para eso estamos, decirte que no conozco ningún tema de él que se llame 'Dance me to the end of the world' pero sí uno muy bueno que lleva por título'Dance me to the end of love"...supongo que es una errata sin importancia o bien se trata de un tema que yo no conozco con lo que quedo como el culo que también es posible...:)
ResponderEliminarNo comento las entradas anteriores porque no debes de acordarte ni de lo que escribiste pero de nuevo en su mayoría me gustan los discos que has seleccionado..a ver que más nos traes.
Saludos,
Miguel A.
ups, errata y de las gordas, tienes razón :S
ResponderEliminar