Qué podemos decir de Nacho Vegas a estas alturas? Quizá todo el mundo tenga una opinión formada sobre este artista. Nunca ha generado indiferencia, le adoran tantos como le aborrecen. Lógicamente, nos situamos en el primer grupo, el de los que siguen casi ciegamente al asturiano desde que escucharon por primera vez esa elegía agridulce e irónica que es El Ángel Simón.
Actos Inexplicables fue vendido en su momento como el primer paso de la carrera en solitario de un ex-Manta Ray que se sentía más cómodo en otro tipo de sonido. Un songwriter clásico cantando en español, pero bebiendo de fuentes americanas (Dylan o Van Zandt, al que versionea uno de sus temas más célebres) y obviando la manida figura del cantautor con demasiado tufillo político que abunda en nuestro país (sobran los ejemplos).
Al contrario, ha sabido construir un universo propio, una imaginería fácilmente reconocible (la adicción a las drogas, el húmedo clima norteño, la religión o el sexo son elementos comunes en sus temas); y ha creado un buen número de canciones cocinadas a fuego lento que reflejan todas y cada una de sus miserias. Nacho Vegas es un autor que lo pone todo al servicio de su obra, vomitando sus miedos y sus frustraciones en clave folk y casi siempre acompañado sólo de una guitarra acústica. Es un letrista que cuida el fondo, aunque le cueste a veces obviar algo la forma. Pero los árboles no deben impedirnos ver el bosque, y un ocasional ripio no empaña canciones con tanta verdad.
No sería justo destacar unos temas sobre otros, pero aparte de la ya mencionada El Ángel Simón (dedicada a la memoria de su padre fallecido), sobresalen la estremecedora fábula El Camino o la más rockera Blanca, con su más que evidente alegoría sobre la cocaína. Y es que, por mucho que sea el disco de un 'cantautor', la variedad de estilos es notable. Para muestra, Molinos y Gigantes, pieza que evoca sonidos de los Sonic Youth más inspirados.
Así comenzó la carrera de Nacho Vegas, una carrera marcada por sus adicciones, su aura de malditismo y su incuestionable talento. Actos Inexplicables nos puso alerta: aquí hay un proyecto de genio. Acertó.
Y no olvides que al despertar siempre hay cuchillos en el cajón
Nacho Vegas – Actos Inexplicables

No hay comentarios:
Publicar un comentario