Todo movimiento artístico nace como una reacción a lo anterior, y el grunge no iba a ser una excepción. Tras los luminosos 80', la época de los yuppies, del individualismo, de la doctrina Reagan penetrando definitivamente en la conciencia de un país, se produjo un lógico vacío en parte de la sociedad estadounidense.
Esta vez fue la gris e industrial ciudad de Seattle la que sirvió de germen de esta rebelión de inadaptados, de jóvenes desaliñados que no comulgaban con esa historia que les habían vendido. La casualidad, o la causalidad, propiciaron que muchos de estos jóvenes fueran músicos extraordinarios y nos regalasen discos mágicos.
El marketing y la fea costumbre de cubrir de elogios al cadáver han hecho que todavía hoy se tenga a Nirvana y su Nevermind como máximos representantes del movimiento grunge y a Kurt Cobain como icono indiscutible. En ese sentido, Pearl Jam siempre han sabido esconderse, mantenerse en un discreto segundo plano sin dejarse devorar por la industria que tanto habían criticado. No era necesario postularse como abanderados de su generación, puesto que su música lo hacía por ellos. Toda su angustia, sus miedos, su rabia estaban en sus canciones, en esas frases lapidarias que Eddie Vedder repetía una y otra vez, como sólo él sabe hacerlo, hasta que era imposible escapar de ellas.
Se les debe conceder el mérito también de ser la perfecta fusión entre grunge y AOR. No quisieron centrarse sólo en la base rítmica y basar todo su sonido en el rock musculoso a base de riffs incontestables y baterías omnipresentes, sino que se propusieron buscar melodías imperecederas, punteos prodigiosos. Y lo plasmaron en un puñado de canciones (Alive, Even Flow, Garden, Jeremy... prácticamente podríamos citar todas) que el paso del tiempo transformó en himnos.
Hoy en día, casi 20 años después de su publicación, Ten sigue teniendo casi la misma vigencia que el primer día y la voz de Vedder sigue provocando el mismo nudo en el estómago que la primera vez. Sólo ha cambiado una cosa, Black ha pasado de ser una de las grandes canciones de los 90' a ser una de las mejores de la Historia. Sí, con mayúsculas
I don't question our existence, I just question our modern needs
Pearl Jam – Ten

Ya existió un movimiento que fue reacción a esos 80. Y durante los propios 80. El hardcore americano fue la auténtica reacción a la doctrina Reagan. Aunque no saliese a la luz hasta unos años después.
ResponderEliminarEs un comentario anecdótico, gran disco el Ten.